El dolor en la cara y boca es muy común y de hecho es una de las razones principales por las que los pacientes solicitan atención dental. Para tratar de forma efectiva con desórdenes dolorosos, el clínico debe tener un buen conocimiento de los mecanismos subyacentes al desorden.
La base de conocimiento es aun limitada, pero ha habido varios hallazgos en estos procesos desde la última edición de este libro como consecuencia del aumento de la investigación dedicada a los mecanismos del dolor.










